martes, 31 de diciembre de 2013

Resumen lecturas 2013

El año que termina ha sido un buen año de lecturas. De los 57 libros que he leído, tan solo de 7 de ellos podría decir que no me han procurado un gran placer, e incluso de alguno de estos siete podría decir que, a ratos, también lo consiguió. Por tanto, ha sido un año, cuando menos, de buenas elecciones.

Haciendo resumen, durante el año 2013 leí, como digo, 57 libros.
21 libros sacados de la biblioteca y 36 propios.
39 libros de narrativa (7 de cuentos)
9 libros de poesía
5 ensayos
3 libros de teatro
1 libro de memorias

Un total 40 autores, 32 hombres y 8 mujeres.

Autores por número de obras:

Bukowski 6, Lorca 4, Jaeggy 3, Almodóvar 2, Bachmann 2, DeLillo 2, Michon 2, Philip Roth 2, Salinger 2, Virginia Woolf 2.

Por países (12):
EE.UU y España: 17; Francia e Inglaterra: 5; Suiza y Argentina: 3; Austria: 2; Portugal, Hungria, Grecia clásica, Albania y Canadá: 1
Submundo y Libra fueron dos de las mejores lecturas del año.

Editoriales:
Alfaguara 1, Alianza 4, Anagrama 5, Cátedra 5, Círculo lectores 5, DeBolsillo 6, Ediciones B 1, El aleph 1, Germania 1, Gredos 1, Hiperión 3, La poesía señor Hidalgo 1, Libros del silencio 1, Montesinos 1, Orbis 2, Plaza y Janés 1, Diario Público 1, RBA 1, Sexto piso 2, Siruela 1, Tusquets 3, Visor 1 y 9 ebooks.

La poesía de Ingeborg Bachmann me llegó hasta lo más profundo.

Del siglo V aC: 1
Del siglo XX: 48
Años 10: 2,
años 20: 5,
años 30: 2,
años 40: 4,
años 50: 5,
años 60: 4,
años 70: 9,
años 80: 8,
años 90: 10
Del siglo XXI: 7
Años 00: 6,
años 10: 1

Lecturas abandonadas: 2.
El gran juego de Benjamín Péret,
El amor loco de André Breton.

Relecturas: 0

Fleur Jaeggy, una autora que me ha dejado marca.

Conclusiones.
Me decanto en los últimos tiempos por la literatura norteamericana.
He leído a muchos autores españoles, pero he de decir que los peores libros que leí este años son todos de autores españoles.
Casi la mitad de mis lecturas fueron del último tercio del siglo XX.
No he leído, a diferencia de años anteriores, nada de los siglos XVIII y XIX.
He vuelto a leer, y a disfrutar mucho, de la poesía.
No he leído a ningún ruso, lo que obedece a dos cosas: por un lado, que no haya leído nada del siglo XIX, y por otro que el año pasado lei Ana Karenina y Los hermanos Karamazov, dos de las mejores lecturas de mi vida.

Top 12.
Los reconocimientos, de William Gaddis.
Submundo, de Don DeLillo
Me acuerdo, de Joe Brainard
Andanzas del impresor Zollinger, de Pablo d’Ors
Los años del castigo, de Fleur Jaeggy
El cero y el infinito, de Arthur Koestler
La vida de las mujeres, de Alice Munro
La prisionera. En busca del tiempo perdido V, de Marcel Proust
Zuckerman desencadenado, de Philip Roth
La señora Dalloway, de Virginia Woolf
Franny y Zooey, de J. D. Salinger
No sé de ningún mundo mejor y Últimos poemas, de Ingeborg Bachmann

Los reconocimientos fue, con Submundo, la lectura que más disfruté.
2014
Como propósitos para el próximo año, y puesto que éstos son siempre una chorrada, diría: hacer alguna que otra relectura, por ejemplo de Pedro Páramo, que es un libro que me gustó muchísimo cuando lo leí, o La invención de Morel;
leer al menos diez clásicos del XIX para atrás, y, sobre todo, leer a Galdós;
seguir leyendo a los poetas del 27;
leer más literatura europea;
leer los ensayos sobre música de Trías;
leer El hombre sin atributos;
terminar En busca del tiempo perdido;
leer los diarios de Kafka y de Robert Musil
leer a Gombrowitz;
leer a Cheever;
leer a Vollmann
leer a Grosman;
leer a Coover;
leer la Historia de la Primera Guerra Mundial de David Stevenson;
leer La segunda Guerra Mundial de Beevor;
seguir leyendo a Gadis, a Roth, a David Foster Wallace, a Nabokov,
leer los cuadernos de Valéry,
leer los Escritos de Duchamp,
leer a Rilke.

En fin, demasiados estúpidos propósitos...



Este año quiero leer al garbancero


martes, 16 de abril de 2013

Feria del Libro Antiguo y de ocasión 2013



1. Outside, de Marguerite Duras, 3 €
2. Las palmeras salvajes, de Faulkner, 5 €
3. Adán Buenosayres, de Marechal, 4 €
4. Libra, de DeLillo, 6 €
5. La ciudad, de Faulkner, 5 €
6. La princesa de Cleves, de La Fayette, 3 €
7. Diario del ladrón, de Genet, 4 €
8. La gran separación, de Cocteau, 6 €.

domingo, 14 de abril de 2013

Adversarios admirables, de Olga Guirao

Adversarios admirables. Olga Guirao.
Ed. Anagrama. 1996. 208 pp.

Esta novela trata de una pareja a punto de ser desalojada de un piso de alquiler. Guirao trata de ofrecer la historia de la pareja a través de los puntos de vista alternativos de ambos conyuges. Creo que la novela es fallida en tanto que, al tratar de ser objetiva por la elección de la propia estructura y de la alternancia de la primera persona, no consigue sino decantar sus simpatías por un solo personaje, Teresa, dejando al marido, Simón, casi retratado como un arquetipo. De hecho conocemos más de Simón por lo que dice ella que por lo que sice él de sí. Sin embargo, algunas cosas buenas de ella las sabemos porque las dice él. En este sentido él es mucho más noble.

Sin embargo, y esto es aún peor, el personaje por el que se decanta la autora no logró empatizar conmigo, me resultó profundamente antipática casi desde el comienzo.

Teresa en una mujer machista, que reprocha a su marido decisiones de pareja en las que ella se mantiene completamente pasiva.

Tiene comentarios profundamente pequeñoburgueses, como ese reproche al marido de verse avocados a vivir, quizá, en "uno de esos cuchitriles de 70 metros cuadrados", lo que unido a la reiteración del enorme drama que supondría cambiarse de piso de alquiler, teniendo en cuenta la situación actual de nuestro país, no solo hacen que nos sean antipáticos quienes así hablan, sino que nos muestran cuán mal ha envejecido la novela pese a ser tan reciente. En eso la Guirao no tiene la culpa.

Teresa se enamora del poder, del macho, del dinero, es profundamente clasista, se enamora de que a Simón le sirvan a la mesa en un café, en el que, por otro lado, le parece extraño que la gente tenga que pedir las copas en la barra. Odia la presencia de su hermano, por ser mecánico, por estar sucio y por estar sudoroso. Se averguenza de su propia incultura al no conocer un personaje de un libro con quien le compara Simón, pero lo cierto es que después hace bien poco por dejar de serlo. Se averguenza de sí misma en tanto que de su clase. Y lo peor, se averguenza de sus propios padres. ¿Hay algo de culpa en él en todo ésto? Quizá, se nos viene a decir, porque Simón se encuentra "cómodo" es esa situación. Se enamora de la belleza. Pero el pecado de vanidad es mucho más tolerable que el de desarraigo, desprecio y odio de clase, de su propia clase, que Teresa tiene. Después la autora trata de justificar a su personaje, entran las infidelidades por medio, las venganzas, los sentimientos de culpa... pero no logramos empatizar con Teresa, quizá porque no revelamos contra el hecho de que la autora la de ventaja.

En resumidas cuentas, nos encontramos con una historia de amor, vanal, anodina, una novela olvidable que representa bien eso que se llama, en el peor sentido de la palabra, literatura femenina.